
Clorindo Testa diseñó una instalación que sirve como soporte de la exposición y, al mismo tiempo, se erige en la imagen general de la muestra.
Pabellón Argentino Bienal de Arquitectura de Venecia.
Para el envío argentino a la XIII Bienal de Arquitectura, Clorindo Testa ha diseñado una instalación que sirve como soporte de la exposición y, al mismo tiempo, se erige en la imagen general de la muestra. A manera de una gran escenografía, varios elementos organizan el espacio revalorizando el edificio histórico de los Arsenales (1570), restaurado para acoger al Pabellón Argentino.
Las piezas que componen la instalación están materializadas con maderas de pino rústicas sin cepillar, (comúnmente utilizadas en las obras como elementos descartables), policromadas, en este caso celestes, blancas y amarillas, que en ningún momento interfieren con los muros y estructuras existentes.
La instalación se compone de diferentes elementos:
A. Caballetes: cuatro caballetes organizan la circulación y delimitan un recorrido. Soportes horizontales de libros, pantallas, gráfica, dibujos que componen el relato del envío argentino. A estos caballetes, a modo de espinas, se adosan otros elementos como pancartas verticales y bancos de apoyo.
B. Apuntalamientos Falsos: una buena cantidad de puntales ambientan y precisan el espacio. En el inicio del recorrido definen el acceso y dos sectores: centenario 1910 (acuarelas) y bicenteneario 2010 (edificio), definidos por un entablonado horizontal, soporte de acuarelas de Tamburini (1910) y dibujos del museo de la casa de Gobierno (2010). Al finalizar el recorrido se encuentra el sector Malvinas, articulado por los puntales y el entablonado, que exhibe mapas y dibujos históricos.
C. Un espejo levemente inclinado, como remate de la instalación y al final del recorrido, distorsiona la imagen reproduciendo una vista general del conjunto y nuevamente nos lleva a otro recorrido desde lo alto y hacia el acceso. El camino delineado por caballetes y puntales (la materia prima de los edificios) nos invita a un recorrido a través de la identidad arquitectónica del país, y está organizado en apuntalamientos falsos y caballetes que albergan sus principales componentes: Diversidad, Integración, Memoria y Territorio. Un sendero de pantallas, paneles, pancartas, caricaturas y libros nos devela la sustancia de una historia que ha sido el territorio común en el que varias generaciones de inmigrantes y aborígenes generaron una identidad compartida.
Cada andamio incorpora entre 4 y 8 paneles verticales. En ellos el reconocido un dibujante argentino elaborará una caricatura de un arquitecto o personaje icónicos de nuestra historia, acompañado por un edificio que de alguna manera lo defina y represente. La instalación remite a un grupo de gente ocupando la calle, diciendo lo qué tiene para aportar a la ciudad, contando una historia común compuesta de trabajos individuales pero conectados entre sí por nuestra identidad común.. Una lectura para el visitante atento que quiera conocer más acerca de nosotros a través de nuestra arquitectura y nuestro paisaje.
Más info: www.fadea.org.ar;
Arq. Ana María Sánchez

