A una sucursal de correo llegó una carta que no tenia dirección donde enviarla. Simplemente decia: A vos mi Dios. El hombre q clasificaba la correspondencia llamo a un compañero y como vieron q era de un niño decidieron abrirla en ves de devolverla al remitente. Dentro del sobre habia una hoja arrancada de un cuaderno y se podía leer con toda claridad el pedidodel chico en el cual expresaba que era muy pobre y que jamás recibía regalos de parte de sus padres por ese motivo. El corazón de los hombres se extremeció, se miraron y se dieron cuenta que ambos estaban emocionados. No lo dudaron ni un instante, agarraron una caja de zapatos q estaba por ahí, le pegaron le pegarón la carta de forma que se pudiera leer, pusieron 5 pesos cada uno y empezarón a hacer una colecta entre el resto de los empleados. Al ratito nomás la caja contenía un montón de dinero. Fueron a una juguetería y luego a un kiosco. Compraron un hermoso juguete, una pelota de fútbol, chocolates, caramelos y golosinas. ellos mismos prepararon la encomienda y se la mandaron al chico de la carta con una cariñosa tarjeta en la que decía: Dios esta feliz y espera que te agraden estos pequeños obsequios que te envio.
Pensamos algunas veces con que poco podemos hacer el bien? podemos ser solidarios sin darnos tanto a conocer. La sensibilidad es de los grandes. abrazos








