
Una conversación con el actor que protagonizó "Un cuento chino" junto a Ricardo Darín.
Ignacio Huang llegó de Taiwán a los 11 años. Después de varios años de teatro under y cine independiente, protagonizó “Un cuento chino”, junto a Ricardo Darín.
— “Un cuento chino” fue tu salto a la fama...
— Fue increíble. Ofrecerme un personaje en semejante película, y más con alguien tan importante como Ricardo Darín. La película no paró de darme sorpresas, desde el estreno hasta ganar el Goya, hace unos meses.
— ¿Qué tal fue trabajar con Darín?
— Fue una tremenda bendición. Con mucho afecto me enseñó y me dijo qué hacer para que el trabajo sea el mejor. Además, es un tipo muy, pero muy divertido.
— ¿Cómo recordás esos primeros años, cuando llegaste a la Argentina desde Taiwán?
— Vine a los 11 años, ya pasé más tiempo acá que en mi país de origen. Yo soy argentino naturalizado, lo digo a los cuatro vientos, y me encanta asumirlo. Es un sentimiento. Ser inmigrante es muy difícil y que el país me abra la puerta, para mí no tiene precio.
— En algún lado leí que tus padres no querían que te dedicaras a la actuación...
— Tradicionalmente la familia oriental discrimina la profesión de actor, los padres siempre prefieren que sus hijos hagan carreras tradicionales y me obligaron a que me recibiera primero de otra cosa. Después, con el tiempo, y mi insistencia, ellos respetaron mi vocación.
— ¿Creés que el hecho de ser oriental te ayudó en lo que respecta a tu carrera artística?
— Admito que soy exótico, y que eso podría ser una causa de varios de los proyectos que me ofrecieron y en los que estuve, pero yo soy muy inquieto, y estoy permanentemente estudiando para no caer en el cliché de ser simplemente un oriental.
— ¿Cómo sigue ahora tu carrera?
— Gracias a la película se me abrieron muchas puertas. Estoy grabando para un nuevo unitario en Telefé que se llama “Mi viejo verde”, una comedia muy divertida. Estaré en pantalla chica muy pronto, pero también tengo ofertas para cine y teatro.
Escrito por Pablo Lacone

