|

Entrevista a Pepe Cibrián.
El reconocido y talentoso director de comedias musicales, Pepe Cibrián, habló sobre el seminario que presentó ayer y hoy en Rosario, de Otelo y de su estrecha relación con la ciudad. En dialogo con Viarosario.com, Pepe se mostró feliz de estar aquí y se promacló como un hombre de suerte.
¿Qué nos puede contar sobre el seminario que está dando en Rosario?
El seminario comenzó ayer con una multitud de gente. Ayer justamente hicimos más horas de las previstas, la gente es deliciosa, son tan cálidos todos, al menos conmigo, que es un placer muy grande. Lo disfruto muchísimo. El teatro es magia, es truco. Sabemos que Juan Rodó no es Drácula, pero cuando Juan Rodó como símbolo, te hace creer que lo es, es otra cosa. Una persona que saca el conejo de la galera, que sabe cómo ese conejo sale de ahí y se cree el truco es realmente un muy buen mago. Lo que yo trato de enseñarle a mi gente son los trucos de la magia del teatro, lo cual no quiere decir que sean falsos, quiere decir que a medida que uno se compromete desde la emoción y la pasión puede considerarse un buen actor.
¿A qué público apunta?
No apunto nunca a un público, yo hago pruebas a gente sin experiencia y principalmente a todos aquellos que deseen participar de un evento teatral para que puedan poner en juego y mostrar sus condiciones. En mi seminario el público es muy heterogéneo. Tengo un grupo de alumnos en Buenos Aires donde doy clases todas las semanas, y hay gente que va porque tiene una educación profunda, hay otros que van porque sienten que es una manera de conocer gente y otros que van por terapia, por eso es que es tan heterogéneo. Distinto es cuando yo tomo pruebas porque la gente va a entrenarse, trabajar y generar su profesión futura de actor.
Sus seminarios y obras tienen incontables seguidores y mucho de ellos son jóvenes. ¿A qué atribuye el éxito?
Lo de los jóvenes es tan mágico que siento que me rejuvenecen a mí, es decir que debo estar en empatía con ellos porque sino no vendrían. Debo estar en empatía con sus momentos porque son generaciones muy diferentes, yo tengo 60 años y ayer había chicos de 15, también había mujeres de 70 y de 40, pero básicamente, se trata de chicos muy jóvenes. Es una magia y lo que me interesa es estar agiornado en las emociones y sensaciones que hace que ellos se sientan muy identificados conmigo y yo me siento perfectamente porque me encanta formar. Ellos se apasionan y eso es lo que muchas veces falta en este país, falta que los gobernantes sean creíbles y generen pasiones verdaderas, porque este es un pueblo en donde la gente es mágica, pero muchas veces a la gente no se la reeduca, no se la prepara y entrena. Sin embargo hay una gran cantidad de jóvenes que son una maravilla, no todos los jóvenes son los que fuman paco. Pero eso es lo que vende, no vende decir que ayer fueron cientos de personas talentosísimas o viscerales y pasionales a un seminario, eso no vende una nota.
En relación a Otelo ¿Cómo se preparan para el debut en Rosario?
Nos preparamos desde muchos lugares, por empezar, con la experiencia que planeo para esta gira, ésta es la primer ciudad en la que voy a incluir a 20 personas que han surgido del seminario en este caso para participar del proyecto. Ellos van a ser elegidos y la semana entrante yo voy a venir a dirigirlos durante tres días con mis asistentes y con el elenco que viene para poder ensayar con ellos. Esto es muy costoso para nosotros pero por supuesto vale el riesgo. En este caso lo hago porque el compromiso del elenco es menor que en otros. Por eso nos preparamos desde esto que va a ser muy novedoso, excitante y vertiginoso. Nos preparamos con la ilusión que implica estar aquí en Rosario para Juan Rodó en donde lo aman. Estar en Rosario, volver al teatro El Círculo, es todo muy mágico, nos preparamos con ilusión. Empezamos a volar esta gira acá, con ustedes.
¿Qué tipo de relación lo une a la ciudad?
Vengo a Rosario desde los cinco años porque venían mis padres. Una vez que mis padres terminaban su temporada en Buenos Aires, venían a Rosario, siempre al teatro La Comedia, al hotel Italia y lo recuerdo muy bien. A los 17 años vine con mi padre como asistente de gira. A los 19 debuté, estuve en la osadía, en un unipersonal en un lugar llamado Gallo azul. En Rosario hicimos también Drácula, fue la primer ciudad elegida, hace 20 años. Imaginen si tengo anécdotas de Rosario.
Además de Otelo ¿Qué obra tiene preparada para este año?
Vamos a estar en Buenos Aires en julio con un musical Angel y yo. Será un musical con textos y canciones que se llama “30 días”, allí actúan tres personajes nada más. Es realmente una historia bellesíma, un canto a la vida. Es una historia fuerte pero con mucho humor.
Siendo una persona tan detallista y exigente, ¿Disfruta el éxito o siempre está en busca de algo mejor?
Absolutamente siempre estoy en busca de algo mejor, el éxito es muy gentil en la medida en que uno no se lo crea. Cada vez que llego a un teatro y me dicen estás bárbaro, va bien, va maravilloso, me pone muy contento y no puedo olvidar que esa gente que es la que tiene que ver con mi éxito. Luego vino el éxito de una edad en donde lo que quiero es ser maestro, después vendrá otro éxito que no sé cuál es. La vida me va llevando a no retenerme, de distintas maneras, ahora tengo otros tiempos. No tengo que demostrar tantas cosas. Para bien o para mal ya están demostradas. Hay cosas que no puedo hacer aunque quiera, pero lo que si puedo es por ejemplo, ser mejor maestro, mejor amigo, mejor persona. Estoy en una etapa de mi vida que es la madrugada, no es el amanecer, ni el atardecer, es la madrugada. He cumplido todas las fantasías de esa edad, de esa juventud donde todo era un vértigo. Hoy no tengo que correr más y trato de disfrutar estos tiempos que son más relajados. No tengo la tormenta de la juventud. Este es para mí lo que implica ser exitoso, ir adaptándome a los cambios en la vida.
¿Cómo influyó su familia en la elección de su carrera?
No sé si en la elección, porque por ejemplo mi hermano es parte de la misma familia y es un gran arquitecto. Lo que sí elegí fueron mis formadores, o sea mi padre sobre todo que fue quién me formó en la ética, la disciplina, la pasión y el compromiso, él me lo marcó a fuego. Mis padres influyeron porque nací en un teatro, literalmente. Seguramente influyeron mucho.
Con 42 años de profesión ¿Qué balance puede hacer sobre su carrera?
El balance que hago es que soy un hombre de mucha suerte porque la busco, porque peleo. Una cosa es el milagro otra cosa es la suerte. He llegado al lugar correcto en el momento justo, uno elige y yo elegí gente maravillosa como Angel Mahler que es un gran compañero. También tuve la suerte de tener unos padres maravillosos. Mi profesión es una profesión de mucha lucha, pero con suerte. Soy un hombre privilegiado, vivo de mi profesión, y gracias a eso puedo a hacer vivir a otros de su profesión. Soy reconocido, respetado, me hablan de mis padres en la calle y me dicen cosas preciosas.
Por Eugenia Sánchez
Aviso Importante: Viarosario ofrece gratuitamente el uso de esta herramienta informática a toda persona que navegue por su página web. Las fotos, opiniones, ex presiones, comentarios, conversaciones y todo lo que allí se exprese o exponga en forma pública o privada, corre por exclusiva cuenta y responsabilidad de sus autores . En consecuencia, Viarosario, no es responsable por nada de lo que allí se exprese o publique, ni por las consecuencias de cualquier índole, que las fotos, expresion es o comentarios de los usuarios puedan provocar a los demás usuarios o a terceros.
 |