
La reconocida banda de folk rock vuelve a Rosario para presentar “Acá Estamos”, su séptimo disco. Viarosario conversó con Ezequiel Jusid, cantante del conjunto.
Con más de 15 años juntos, Arbolito ya se afianzó como una banda con un sello muy propio. Su música tan particular se destaca por una fusión de géneros como folclore, rock, reggae y hasta cumbia. Una amalgama que continúa llamando la atención del público de todo el país, convirtiendo a Arbolito en uno de los grupos argentinos más federales.
Luego de varias visitas a Rosario, en pocos días regresarán a la ciudad para presentar su séptimo trabajo discográfico, “Acá Estamos”.
“Este nuevo disco es un volver a la esencia, porque es un disco independiente al cual le sumamos un fuerte aprendizaje por haber pasado por estudios de grabación y haber trabajado mucho. Es un disco más despojado, crudo, que profundiza mucho en la canción”, comentó Ezequiel a Viarosario.
— Luego de 15 sienten que ya pueden decir “Acá Estamos”..
— Sí. Dejamos 15 años en el camino. Estamos más maduros, ya ubicados en un lugar que es el de la música popular, donde podemos tocar en festivales de folclore, de rock, sin el prejuicio que siempre hay en la música de clasificar por géneros. Intentamos unir el camino entre el rock y el folclore.
— ¿En qué crees que se diferencia este disco de sus trabajos anteriores?
— Siempre intentamos mejorar y aprender con respecto a los discos anteriores. Por ejemplo, hace poco notamos que teníamos que estudiar canto porque ninguno era cantante, entonces lo hicimos. También este disco tiene muy buen audio y sonido porque fue el primero masterizado en EEUU. La esencia siempre es disfrutar y compartir, somos muy amigos todos y la pasamos muy bien en los ensayos, las giras, las grabaciones. Eso se nota también en la gente y en la devolución que nos dan en los shows.
Volviendo a las raíces
Más allá de la amistad, hay otra cosa que une a los integrantes de Arbolito: su amor por el folclore.
Todos se conocieron estudiando música en la Escuela de Música Popular de Avellaneda y ya desde ese momento se habían inclinado hacia un mismo gusto musical.
“Todos habíamos elegido la rama del folclore, estábamos enamorándonos del folclore, escuchando la parte más rica del género. Artistas como Peteco Carabajal, Cuchi Leguizamón. A eso le sumamos los viajes por Latinoamérica y el resultado fue nuestra fusión de ritmos”, explicó Ezequiel.
— Folclore con rock, ¿cómo llegaron a esa unión tan particular?
— Nuestra idea original fue armar una banda con mucho folclore, y luego el rock se empezó a meter solo. Fue muy natural. Somos territorialmente y generacionalmente rockeros. Entonces se dio así. El poder del folclore con el espíritu del rock se llevan perfecto.
— Otro aspecto que los caracteriza es el fuerte contenido social en sus canciones…
— Fue quizá sin pensarlo que nos empezamos a relacionar con el revisionismo histórico, con la otra historia, la que nos negaron. Lo bueno de esto es que siempre que viajamos se nos acercan comunidades, y estamos muy en contacto con pueblos originarios y organizaciones sociales. Eso nos encanta y nos llena de energía. A veces esas experiencias se terminan convirtiendo en nuevas canciones.
— ¿En qué crees que la música ayuda?
— La música es como una ventana. Poder decir cosas que mucha gente siente y no puede decir. El arte en general es así. Muchos pueden escuchar una canción o leer un libro y enterarse de cosas que de otra forma no se dirían.
Para los rosarinos que quieran escuchar a Arbolito, el recital será este viernes 10 a las 22 en Pugliese (Corrientes 1530). Entradas anticipadas a la venta en Music Shop (Sarmiento 780), Amadeus (Córdoba 1369 local 9) y sistema Ticketek.
Escrito por Ayelén Iñigo

