
La obra que explora el universo de las relaciones entre mujeres presenta su tercera temporada. Viarosario habló con la responsable de la dramaturgia y te cuenta los detalles.
“Mujeres de ojos negros nace por la oscuridad que tiene la obra, porque si bien posee textos irónicos y maneja el humor, realmente tiene momentos de oscuridad absoluta”, comentó Romina Tamburello, la responsable de la dramaturgia, al preguntarle sobre el nombre de la obra. Poco a poco se fue desenmarañando lo que hay detrás de esta historia de dos mujeres.
“Arrancó en un taller de teatro de Romina Mazzadi Arro en el que teníamos que escribirle un monologo a un compañero. A mi me tocó escribírselo a Camila, que hace de hija en la obra. Después, convocamos a Paola Chavez para la dirección y comenzamos a trabajar la parte de la madre. Yo escribía escenas, nos juntábamos y las ensayábamos. A medida que iban avanzando los ensayos armamos la obra”.
Mujeres de ojos negros es una mirada irónica sobre las relaciones femeninas donde hay dos mujeres en escena pero cientos de historias que se le parecen. Se habla de la mirada de la sociedad sobre el sexo femenino, la visión que las mismas mujeres tienen de ellas, los legados culturales y las relaciones familiares.
En la obra los personajes principales son la hija y su madre. La primera, “es el personaje simpático y a la vez reprimido. Ama a la abuela, la admira y sigue sus mandatos y le teme a su madre con quien tiene una relación de opresión pero con momentos de ternura”. Por otra parte, esta la madre, que es “bastante anticuada en sus conceptos. A ella le pasa lo mismo que a su hija, siente una gran admiración por su madre pero le tiene un miedo reverencial”.
En Mujeres de ojos negros, también hay un hombre ausente, el padre de la protagonista. “Se habla mucho de los hombres en general y de uno en particular que es el padre de la nena. Se cuenta la historia que tuvieron con la madre. Esto es porque justamente la inquietud de la chica es casarse para irse de la casa”. En búsqueda de esa liberación, la joven trazará un plan junto a su abuela para “conocer al amor de su vida”.
A la hora de armar esta historia, Tamburello aseguró que “los personajes se devoraron la obra, propusieron la temática”. Existe una serie de eventos reiterados que finalmente no son otra cosa que la elección de las protagonistas de vivir y revivir lo mismo dentro de una rutina enferma. “La verdad es que esto nació de a poco, sin darnos cuenta. La directora también nos fue llevando hacia esos lugares”.
La obra se tiñe de oscuridad y encierro, con mujeres que se quedaron en el tiempo. “El vestuario es de dos personas que viven en otra época, porque la madre que se quedó en otra época”. En la misma, también hay un guiño a los años 80 con una escena de la serie Dinastía. El vestuario es antiguo, rígido, similar entre madre e hija, de modo que se obtiene una idea de atemporalidad y repetición.
Mujeres de ojos negros es una obra, como describe Tamburello, con humor negro, que se ríe de los mandatos sociales. Se presentará los viernes de agosto a las 22 en el Teatro La Manzana, San Juan 1950.
Escrito por Bárbara Blati
Ficha Técnica:
Dramaturgia: Romina Tamburello
Dirección y Puesta en Escena: Paola Chavez
Actúan: Romina Tamburello Y Camila Olivé
Asistente de Dirección: Carolina Moriconi
Fotografía: Barbara Sandóz
Música Instrumental: Victor Parma
Fotos y Trailer: Noelia Scialunga y Rocío Luna
Técnica: Paola Chavez
Diseño: Javier Farbman
Prensa: Ana Julia Manaker
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Mujeres de ojos negros, entrevista a Romina Tamburello
La obra que explora el universo de las relaciones entre mujeres presenta su tercera temporada. Viarosario habló con la responsable de la dramaturgia y te cuenta los detalles.
“Mujeres de ojos negros nace por la oscuridad que tiene la obra, porque si bien posee textos irónicos y maneja el humor, realmente tiene momentos de oscuridad absoluta”, comentó Romina Tamburello, la responsable de la dramaturgia, al preguntarle sobre el nombre de la obra. Poco se fue desenmarañando lo que hay detrás de esa historia de dos mujeres.
“Arrancó como un monólogo en un taller de teatro de Romina Mazzadi Arro en el que teníamos que escribirle un monologo a un compañero. A mi me tocó escribírselo a Camila, que hace de hija en la obra. Después, convocamos a Paola Chávez para la dirección y comenzamos a trabajar la parte de la madre. Yo escribía escenas, nos juntábamos y las ensayábamos. A medida que iban avanzando los ensayos armamos la obra”.
Mujeres de ojos negros es una mirada irónica sobre las relaciones femeninas donde hay dos mujeres en escena pero cientos de historias que se le parecen. Se habla de la mirada de la sociedad sobre el sexo femenino, la visión que las mismas mujeres tienen de ellas, los legados culturales y las relaciones familiares.
En la obra los personajes principales son la hija y su madre. La primera, “es el personaje simpático y a la vez reprimido. Ama a la abuela, la admira y sigue sus mandatos y le teme a su madre con quien tiene una relación que de opresión pero con momentos de ternura”. Por otra parte, esta la madre, que es “bastante anticuada en sus conceptos. A ella le pasa lo mismo que a su hija, siente una gran admiración por su madre pero le tiene un miedo reverencial”.
En Mujeres de ojos negros, también hay un hombre ausente, el padre de la protagonista. “Se habla mucho de los hombres en general y de uno en particular que es el padre de la nena. Se cuenta la historia que tuvieron con la madre. Esto es porque justamente la inquietud de la chica es casarse para irse de la casa”. En búsqueda de esa liberación, la joven trazará un plan junto a su abuela para “conocer al amor de su vida y casarse”.
A la hora de armar la historia, Tamburello asegura que “los personajes se devoraron la obra, propusieron la temática”. “La verdad es que esto nació de a poco, sin darnos cuenta. La directora también nos fue llevando hacia esos lugares”. Una serie de eventos reiterados que no son otra cosa que la elección de las protagonistas de vivir y revivir lo mismo dentro de una rutina enferma.
La obra se tiñe de oscuridad y encierro, con mujeres que se quedaron en el tiempo. “El vestuario es de dos personas que viven en otra época, porque la madre que se quedó en otra época”. En la misma también hay un guiño a los años 80 con una escena de la serie Dinastía. El vestuario es antiguo, rígido, similar entre madre e hija, de modo que se obtiene una idea de atemporalidad y repetición.
Mujeres de ojos negros es una obra, como describe Tamburello, con humor negro, que se ríe de los mandatos sociales. Se presentará los viernes de agosto a las 22 en el Teatro La Manzana, San Juan 1950.
Dramaturgia: Romina Tamburello
Dirección y Puesta en Escena: Paola Chavez
Actúan: Romina Tamburello Y Camila Olivé
Asistente de Dirección: Carolina Moriconi
Fotografía: Barbara Sandóz
Música Instrumental: Victor Parma
Fotos y Trailer: Noelia Scialunga y Rocío Luna
Técnica: Paola Chavez
Diseño: Javier Farbman
Prensa: Ana Julia Manaker
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