
A menos de dos meses de comenzar las vacaciones de invierno, Puerto Madryn se destaca como el destino para grandes y chicos, donde se puede disfrutar de uno de los espectáculos más impresionantes que brinda la naturaleza: el avistaje de ballenas.
La ciudad de Puerto Madryn, fundada en 1865 cuando llegaron a la zona los galeses, es reconocida por su gran valor turístico y por ser la puerta de entrada a la Península Valdés, declarada por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad.
“Julio es ideal para visitar Puerto Madryn porque es el mes en el que se encuentra la mayor cantidad de ballenas no sólo en la Península sino en las costas mismas de la ciudad, lo que nos permite hablar de tres tipos de avistaje. Uno es el que se hace desde la puerta del hotel, otro es el costero, en el írea Natural Protegida ”˜El Doradillo”™ a 17 km de la ciudad, y por último el avistaje embarcado”, detalló a Viarosario Alicia Sacks, Subsecretaria de Turismo de la ciudad.
Lo más atractivo de esta actividad consiste en que el turista puede, además de ver a las ballenas, ser testigo del proceso de aprendizaje junto a sus crías.
“En Madryn las ballenas no sólo dan a luz a sus crías, sino que les enseñan todo el comportamiento que les va a permitir emprender su largo viaje hacia las áreas de alimentación en el Polo Sur. En este proceso el turista puede ver a los ballenatos aprendiendo a nadar, a saltar o a sacar la cola del agua”, agregó Sacks.
Además de esta fascinante actividad, Puerto Madryn puede disfrutarse durante todo el día: “es una ciudad moderna que brinda arte, cultura, deporte, buena hotelería y un impresionante circuito gastronómico”, comentó la Secretaria de Turismo, Cecilia Torrejón.
Para los que prefieren las vacaciones de verano, Madryn también es una buena elección. Los turistas que lleguen se encontrarán con temperaturas que llegan hasta los 30° en una ciudad declarada Capital Nacional de las Actividades Subacuáticas.
“Acá puede disfrutarse del buceo en todas sus formas: desde el bautismo submarino hasta lo que es el snorkeling con lobos o buceo en aguas profundas y en naufragios. También se brindan cursos internacionales para buceadores y otras actividades terrestres como kayak, mountain bike, trekking y navegación a vela. Sin olvidarnos del atractivo avistaje de delfines oscuros”, explicó Torrejón.
Las opciones para alojarse en la ciudad van desde hotelería de alta gama hasta hostels. Los precios más accesibles rondan entre los $70 y $100 por persona por noche.
Más información en: www.madryn.travel
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Escrito por Ayelén Iñigo

